El ocio, un tiempo que hay que aprender a disfrutar

En todas las etapas de la vida el ocio es una parte importante de nuestra existencia y forma parte fundamental de nuestra rutina diaria. Todos buscamos ser felices y hacer lo que nos gusta durante nuestro tiempo libre. Pero vivir mejor el ocio, aunque parezca muy contradictorio, requiere esfuerzo y dedicación.

Disfrutar el tiempo de ocio sacándole todo el partido posible es necesario, entre otras cosas por las ventajas que representa para nuestra salud emocional y física. Dedicar un esfuerzo a planificar en qué utilizar e tiemppo libre es muy útil porqué nos hará disfrutar más de él. pero cuidado: no podemos caer en una carrera desenfrenada por intentar llenar el tiempo de actividades y querer hacer muchas cosas en poco tiemppo. Con frecuencia, nos pasa que trasladamos al tiempo de ocio el estres de nuestra vida personal y laboral. Hay personas que no saben en qué emplear su tiempo libre y se imponen un ritmo de actividad frenética ya que no saben cómo gestionar ese tiempo. Lo que debéis tener en cuenta es que la capacidad de disfrutar del ocio se aprende y se entrena.

Qué esperas de tu tiempo

Para empezar , es importante dedicar un tiempo a gestionar cómo queremos que sea nuestro ocio porque ello nospuede permitir desarrollar valores como la creatividad, la tolerancia o la solidaridad. Además, es en esos momentos en lo cuales podemos crecer y enriquecernos a nivel personal.

Ya que el sector del ocio genera cada vez más propuestas, muchas veces nos perdemos parte del proceso y pasamos a ser sólo consumidores pasivos del producto sin implicarnos directamente en toda la gestión y la parte de aprendizaje que se puede sacar de ello. Por eso es impoirtante potenciar la vertiente educativa del ocio haciendo que sea un balance entre los valores personales y el sentido que se otorga a la vida.  Para ello, os vamos a dar tres pequeños consejos que servirán de guía para lograrlo.

1. Compatibilizar el ocio individual con el compartido: Es bueno vivir momentos indivduales para el disfrute personal y momentos en los que compartimos el entretenimiento o las aficiones con los demás. Por eso, durate tus vacaciones intenta guardar momentos solo para ti. Auqnue vayas con la familia o amigos, sal a pasear a solas alguna vez o tómate esa copa de vino en la piscina disfrutando de unas espectaculares vistas.

2. Combina diversión y aprendizaje: Además de pasarlo bien intenta descubrir (más aún si viajas con niños), la variante creativa de las cosas que haces. Haz que todos formen parte de la actividad desde el principio e intenta que todos los involucrados aprendan algo de ello.

3. Pensar bien qué quieres hacer, qué te interesa, qué te llena y qué te motiva. Para vivir mejor el tiempo de ocio hay que intentar ir más allá y superar costumbres y vicios adquiridos. Reflexiona y piensa que es aquello que siempre has querido hacer pero nunca has tenido tiempo o valor. Implica a todos los que te acompañan, ya sea para que lo hagan contigo o simplemente para que te animen a hacerlo. El tiempo que tenemos es limitado, así que elige bien en qué quieres invertirlo.

Hay que tener en cuenta que los planes de ocio deben guardar relación con la edad de cada uno y que tienen que ser coherentes con la condición física de cada uno y con la edad. Por ejemplo, puede que toda tu vida hayas querido hacer el IronMan de Hawaii, pero para eso debes estar entrenado. Intenta ir paso a paso y disfrutando del camino en cada etapa. Márcate retos que puedas asumir y metas a las que te cueste llegar.

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Escapada alternativa a París

¿Quieres conocer los rincones más auténticos y originales de la capital francesa? Vamos a ir un poco más allá de los itinerarios habituales y te vamos a dar una pequeña guia para que puedas descubrir algunos de los lugares más secretos de la ciudad del amor.

Zona bohemia

No muy lejos de la famosa catedral de Notre Dame, en el margen derecho del Sena, encontramos el barrio de Marais. Con los años, este barrio (en especial la parte norte), se ha convertido en el barrio bohemio de París y uno de los más conococidos por los artistas de toda Europa. Encontrarás tiendas de moda y de diseño, llevados a cabo por los artistas más vanguardistas del momento. Además, todo el barrio está rodeado de galerías de arte y espacios culturales, sin olvidar los restaurantes más exclusivos y los típicos comercios delicatessen característicos de París.  

Nuestra recomendación es que no cojas el coche ya que muchas de sus calles son peatonales y otras se cierran a los vehículos los domingos para facilitar a los peatones una experiencia única. No te puedes perder el Carreau du Temple, un edificio de 1863 que recuerda mucho al mercado del Born en Barcelona y que se ha convertido en un importante centro cultural.

Zona rural

Si bien París es conocida por su arte y cultura, también tiene una parte más pueblerina que ofrece una perspectiva totalmente diferente. Hay varios pueblos en los que se puede encontrar el llamado espirit village (ambiente de pueblo). Por ejemplo Butte aux Cailles al sur de la ciudad, es un pequeño pueblo sobre una colina con las calles adoquinadas rodeado de casitas y jardines pintorescos. Otro típico pueblecito francés es Quartier Mouffetard y su famosa calle Rue Mouffetard, una de las más antiguas de la capital con una actividad comercial fuera de lo común: queserías, cafeterías, restaurantes… Un lugar ampliamente concurrido ya que es el lugar de reunión de muchos estudiantes. Tómate un café en la Plaza de la Contrescarpe frente a la fuente de la ciudad.

El París romántico

Por supuesto, no nos podíamos olvidar del amor en la ciudad más romántica del planeta. En el distrito XIX el Parc des Buttes-Chaumont es el lugar perfecto para pasar unos momentos inolvidables con su antigua vía férrea, el puente colgante y lo más importante: su gruta y su cascada. Tiene un desnivel de 30 metros que ofrece una vista inmejorable.

Si lo que buscas es un paseo junto al agua acércate al canal Saint-Martin, un lugar más íntimo alejado de las grandes avenidas parisinas, donde puedes caminar sujetando la mano de tu pareja atravesando las pasarelas sobre el canal y disfrutando de las tranquilas orillas arboladas.

Algo que te va a sonar un poco raro: una visita a un cementerio. Si bien es cierto que no suena demasiado romántico, vale la pena correr el riesgo. El cementerio de Pére Lachaise es uno de los lugares históricos y más románticos de la ciudad. Si eres un amante de la humanidad y sus historias más conmovedoras no puedes pasar por alto este lugar. Pasea por el lugar de descanso de personajes como Jim Morrison, Chopin, Balzac, Proust…

El París desconocido

París es mucho más que el Louvre y Notre Dame. Algo que es digno de mención (aunque quizá no para una visita familiar), es el museo de Erotismo, en el barrio de Pigalle, que representa el arte del amor a través de la historia y el planeta.  Y, ¿qué tal un paseo por las alcantarillas de la ciudad? Pues es posible en el museo del Alcantarillado.

Siguiendo con el subsuelo parisino puedes visitar las catacumbasun laberinto de galerías donde residen seis millones de esqueletos. Si tienes curiosidad, reserva tu visita con antelación ya que sólo se permite la entrada a 200 afortunados simultáneamente.

Por supuesto, si estás en la capital francesa tienes que visitar los lugares más emblemáticos de la ciudad tales como el Moulin Rouge, el Centre Pompidou, la torre Eiffel, los Champ Elysee… Para una buena introducción a la ciudad te recomendamos un tour gratis de dos horas en el que te ponen en contexto histórico y cultural.

Por suerte para ti, contamos con los mejores alojamientos de la ciudad, tanto si planeas una salida romántica como una escapada familiar o un fin de semana de aventuras con tus amigos.

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